Baja Ferries de La Paz a Mazatlan en Moto

Terminando nuestro viaje en moto por Estados Unidos y llegando a la punta de Baja California tuve la oportunidad de tomar este ferry de la compañía Baja Ferries que me cruzaría a Mazatlan. A continuación una reseña de esta experiencia. Espero les sea útil.

Normalmente uno toma este ferry porque tiene la necesidad de ir de La Paz a Mazatlan o viceversa. Es decir, no lo tomas por el placer de dar una vuelta en lancha por la bahía o como sustituto a un Princess Cruises. Teniendo eso en mente es una experiencia singular que recomiendo mucho.

UN TIP SUMAMENTE IMPORTANTE (si no van a leer lo demás); si lo pueden costear, opten por elegir un camarote. Es 100% la diferencia entre despertar descansado y bañado y despertar como si te hubiera noquiado Paquiao.

Tienes que abordar con la mentalidad de que Baja Ferries NO es un crucero; de hecho es una lancha muy utilitaria principalmente destinada a transporte comercial (camiones) con el plus de que esta abierta al turista que quiere cruzar su coche o moto (con ciertas amenidades de confort).

Por lo anterior es una convivencia única entre parada de traileros, familias con hijos y uno que otro trotamundos – con excepción de las familias con hijos, el trayecto da para conversaciones muy interesantes.

Dónde comprar los boletos

Yo compre mi boleto directamente en las oficinas de Baja Ferries en La Paz. Es una oficina bastante bien puesta, parece que estas en un Telcel.

La oficina se encuentra en Ignacio Allende No. 1025, Col. Centro, C.P. 23000, La Paz, B.C.S. (Clic aquí para el google maps).

Otra opción es comprarlos por internet que creo funciona perfectamente bien.

Recuerda que debes comprar tus boletos antes, una vez en la zona de embarcación no vi ningún lugar donde adquirirlos.

  • Amarres de trinquete para la moto

  • Tarjeta de circulación

  • Licencia de conducir

  • Papeles del auto en caso de ser extranjero

  • Tapones para los oídos

Antes de abordar Baja Ferries prepara…

Si vas a pasar en moto es sumamente importante que antes de llegar pases a una ferretería o por amazón y compres algo para sujetar tu moto a la superficie del barco. Lo ideal es comprarte unos amarres de trinquete como estos para poder tensar. De otro modo al llegar a Mazatlan encontrarás tu moto en el suelo en el mejor de los casos.

También procura tener tus papeles en orden, si pensaste que ya la habías librado en todo Baja California norte y sur, aquí es donde pasas por un reten aduanal como primer punto de inspección.

Te van a pedir los documentos del coche o moto o trailer (tarjeta de circulación + licencia) y en caso de ser un coche extranjero normalmente aquí es donde te piden todos los documentos que debiste haber sacado en la frontera.

Según e leído en muchos blogs, aquí es donde regresan a mucha gente a por papeles y trámites.

Proceso de abordaje

La terminal en donde abordar se encuentra al norte de la ciudad en dirección a playa Balandra justo en donde lo indica el mapa aquí de la derecha (o abajo en mobile).

Procura llegar temprano ya que si no estarás horas en la fila.  

Al entrar por donde indica “autos” pasaras por el retén aduanal mencionado en el bloque anterior. 

Después pasas a una vascula donde pagas 50 pesos y finalmente una inspección del coche/moto antes de abordar.

En mi caso todo esto tardo como 20 minutos (pero fui de los primeros en llegar).

Pasando esto esperar en fila y hasta que te indican que subar la rampa del ferry y un par de rampas mas (algo empinadas) ya dentro del ferry. Son tres niveles de parking a las motos nos ponen hasta arriba.

Es emocionante ya que no es algo de todos los días, abordar el ferry con tu moto.

Como mencionaba, tienes que llevar tu propia cinta para atar la moto, sin embargo hay personal bastante buena onda que te ayude a asegurar que no la encuentres en el piso llegando a Mazatlan. Yo no tenia idea de como usar el amarre de trinquete pero la verdad que quedo super bien la moto.

Abordo del Baja Ferries de La Paz a Mazatlan

Como mencionaba antes, Baja Ferries no es ningún Princess Cruises. Todos los pasillos, escaleras, cafetería y cubierta son las de una nave comercial sin ningún afán por el detalle estético.

El área de asientos es oscura y los asientos son tipo ADO y se reclinan aunque están pegados uno al otro y son hileras de 4 todos apuntando a una televisión que pasa películas traducidas por la duración del trayecto.

En este caso, porque iba casi vacío, me toco un camerino completamente para mi. La verdad que están bastante bien estas habitaciones… Muy limpias incluyendo las sabanas y cobijas. Amenidades como botellitas de agua, jabón, shampú, etc. regaderas de agua caliente, camas muy cómodas. Duermes como rey si te acostumbras al vaíven de la lancha.

La cubierta es donde la mitad de la gente pasa las horas. Esta bastante a gusto aunque no cuenta con una sola sombrilla y cuando cambia el viento a veces estas respirando todo el escape del ferry – bastante molesto. Sin embargo, hay un “snack bar” donde preparan unas deliciosas micheladas.

Y por fin la cafetería. Los precios no me parecieron mal para cosas como refrescos, papas, cerveza. Viene incluído en el precio la cena y desayuno. No esperes gran cosa, acuérdate que te tratan como parte de una tripulación de un barco comercial, pesquero o de marine.

El barco ya tiene sus años, aunque no parece que se vaya a hundir, si suele ir bastante lento. En mi caso se demoro casi 3 horas adicionales en llegar aunque e escuchado que suele ser peor.

Es una experiencia única que tienes que tomar como lo que es. La verdad que si quieres cruzar tu coche, no tienes otra opción. Aún así creo que el servicio es bueno y te la pasas bastante bien (si optas por la habitación!).

Buena onda el señor que me ayudo a sujetar la moto, tienes que llevar tu propia cuerda o arnés.

En la cafetería (la única del barco) esperando a que estuviera lista la comida.

En esta cubierta es donde pasarás la mayor parte del viaje. El señor del carrito prepara unas buenísimas micheladas.

La pareja que ven a la derecha venían en bici desde Canada rumbo a Argentina. Les recomiendo su blog y bitácora de viaje.